La segunda edición de ToBeInB2B aúna más de 200 voces del B2B en España para revelar los retos, tendencias y oportunidades del sector.

Una visión actual del B2B
La segunda edición de ToBeInB2B aúna más de 200 voces del B2B en España para revelar los retos, tendencias y oportunidades del sector.
Haciendo especial foco en la adopción y uso de la Inteligencia Artificial, analizamos la evolución de la digitalización, los nuevos modelos de negocio y los cambios en la estrategia que están redefiniendo el mercado B2B español. ToBeInB2B es el lugar donde decubrir los datos clave y los desafíos que marcarán el futuro.
¿Hacia dónde va el B2B?
Aunque nos parezca que ha pasado poco tiempo, el mundo en el que se mueve el B2B está lejos de ser el mismo que era cuando elaboramos la primera edición de este estudio (los datos se recabaron a principios de 2025). A lo largo del año pasado la IA irrumpió en el negocio digital como Atila recién llegado de las estepas. Solo que, tal vez, esta vez tenga un ánimo más constructivo.
Sobre LIN3S
LIN3S nació hace más de 24 años como una unión de profesionales multidisciplinares con un compromiso firme y transparente: hacer crecer proyectos a través del proceso del dato. En todo este tiempo transformando negocios y gestionando proyectos, hemos aprendido que liderar datos no es amontonar métricas, sino darles sentido, escuchar la historia que cuentan y comprender cuál es la mejor vía de acción. Esa vocación de mejora continua, esa cultura de la decisión basada en la evidencia, es la que impulsó la elaboración de la primera edición de ToBeInB2B y la que ha dado forma a esta segunda edición
Hablemos de
estrategia
¿Qué desafíos presenta la definición de una estrategia digital?
Menos drama estratégico, mismos puntos sensibles
En esta muestra de 2026 se percibe un descenso generalizado en la percepción de la dificultad en prácticamente todos los frentes asociados a la estrategia digital. Si en 2025 la integración con otras áreas aparecía como el gran dolor de cabeza (81,82%), un año después "solo" el 64,04% lo perciben de esa manera. También se relajan, y bastante, las tensiones alrededor de la medición del impacto (63,9%) y la asignación de presupuestos (61,14%).
¿Cuáles son los objetivos prioritarios de las estrategias digitales?
Antes de vender, volver a hacerse visibles
En 2026 el foco estratégico se mueve claramente hacia arriba en el embudo. Aumentar la visibilidad y la reputación de marca se consolida como el gran objetivo (75,5%), creciendo casi 9 puntos respecto al año anterior, mientras que los objetivos más pegados a la conversión —captación de leads, ventas o fidelización— pierden algo de protagonismo.
¿Cómo se decide el presupuesto asignado a la estrategia digital?
Más orientación a objetivos, pero menos decisión basada en ROI
En las empresas entrevistadas en 2026 aumenta el porcentaje que asigna el presupuesto digital en función de los objetivos estratégicos (50,23%), lo que refuerza la idea de una mayor alineación entre planificación y recursos. Sin embargo, desciende de forma significativa la asignación basada en análisis de ROI (12,9% frente al 19,01% del año anterior).
Hablemos de
canales
¿Qué objetivo se asigna a cada canal?
Entre la ambición estratégica y la presión comercial
En 2026 se aprecia un cambio en la manera de activar los canales digitales. La web, las redes sociales o el marketing de contenidos ya no se asocian únicamente a notoriedad: crece su vinculación con objetivos de generación de leads, ventas y fidelización. Los activos digitales se utilizan de forma más transversal y orientada a impacto tangible.
¿Cómo se distribuye el presupuesto entre canales?
La soberanía del dato gana terreno al alquiler de atención
En la muestra de 2026 se produce un cambio relevante en la distribución del presupuesto entre canales. La web corporativa no solo se mantiene como activo central, sino que aumenta su peso (82,11%), consolidándose como el auténtico centro de gravedad digital.
Hablemos de
datos
¿Qué nivel de madurez tiene en las empresas el uso de datos?
Más autocrítica y mayor realismo en la madurez del dato
En la muestra de 2026 se produce un cambio interesante en la autopercepción de las empresas: baja el número de ellas que se sitúan en un nivel "muy alto" en todo lo relacionado con el dato —recolección, almacenamiento, integración, visualización y explotación— y crecen las que se sitúan en un más realista nivel "notable". ¿Retroceso? No necesariamente. Más bien parece un ejercicio de autocrítica.
¿Utilizan las empresas la segmentación de datos para personalizar sus estrategias y mensajes en el canal digital?
Segmentar ya es la norma (aunque no para todos)
En 2026 observamos que la segmentación deja de ser "una buena práctica" para convertirse en algo bastante habitual en el B2B. La mayoría de empresas la utiliza de forma frecuente, aunque el ritmo no es el mismo para todos.
Frecuencia de recolección por tamaño de empresa 2025 vs 2026
¿Se llevan a cabo experimentos basados en datos para optimizar campañas y estrategias digitales?
Más test & learn… pero aún no para todos
En 2026 la experimentación basada en datos gana terreno en el B2B. Crece el número de empresas que afirma realizar pruebas de forma sistemática. Todo apunta a que la lógica de optimización continua empieza a consolidarse más allá del discurso. Sin embargo, el avance no es homogéneo. La diferencia al alza se da en mayor medida en las empresas de mayor tamaño. En las compañías de 50 a 249 empleados, en cambio, la mejora es más discreta y cerca de un 20% reconoce que no realiza pruebas. Es decir, parece que el test & learn todavía no forma parte del ADN digital de todo el tejido empresarial.
Frecuencia de experimentos con datos por tamaño de empresa 2025 vs 2026
Hablemos de
equipos
¿Cuántas personas hay empleadas en los equipos de marketing digital de las empresas B2B?
Equipos que no crecen… pero el entorno sí
En la muestra de 2026 el tamaño de los equipos de marketing digital mantiene el patrón estructural que ya vimos el año anterior: estructuras más reducidas en empresas pequeñas y equipos más amplios en grandes organizaciones. El desafío, no parece estar tanto en el número de personas como en su capacidad para integrar tecnología, datos y estrategia dentro de estructuras que, en muchos casos, siguen siendo ajustadas frente a una complejidad creciente.
¿Cuál es el nivel de experiencia promedio de los equipos B2B?
Más mezcla generacional, menos bloques rígidos
En los datos de 2026 los equipos de marketing digital muestran una distribución de experiencia más equilibrada que el año anterior. La polarización entre empresas pequeñas con perfiles más junior y grandes compañías con equipos muy senior se suaviza. El tamaño sigue influyendo, pero la brecha es menos acusada.
¿Las empresas están incorporando talento al equipo de marketing digital?
Se contrata más… pero sin fuegos artificiales
En las empresas analizadas en 2026 cambia claramente el ritmo de incorporación de talento. El porcentaje de empresas que no ha sumado a nadie en los últimos 12 meses cae en picado (del 43% al 5,5%) y crece con fuerza el grupo que ha ampliado equipo, sobre todo en el tramo de 1 a 5 nuevas incorporaciones, que ya alcanza el 69,1%.
¿Están las empresas concienciadas de la necesidad de formar a sus equipos?
La formación se mantiene, pero no se intensifica
En la muestra de 2026 la formación específica para equipos de marketing digital sigue presente, pero no gana velocidad. La modalidad más habitual continúa siendo la actualización anual (42,4%), que se mantiene como el formato predominante.
Evolución
operativa
El gran desafío estratégico del B2B. Antes de extraer conclusiones, es importante introducir un matiz metodológico: aunque el perfil de las empresas participantes es comparable al del año anterior, la muestra no está compuesta exactamente por las mismas organizaciones. Por tanto, este análisis no debe interpretarse como una comparación estrictamente longitudinal, sino como la observación evolutiva de tendencias dentro de un contexto empresarial similar.
01 — Más activación, menos arquitectura estratégica
El entorno B2B presenta un alto nivel de dinamismo. Se amplían canales, se incorporan herramientas, se experimenta con soluciones basadas en IA y se incrementa la actividad digital en general. Sin embargo, esa intensificación operativa no siempre está respaldada por una estrategia plenamente articulada e integrada con el negocio. Se aprecia una ligera caída en la planificación data-driven y un aumento en la percepción de falta de definición estratégica.
No se trata de una desaceleración digital, sino de un desajuste entre ejecución y estructuración. La capacidad de hacer está creciendo más rápido que la capacidad de ordenar y priorizar; ahora mismo, las novedades corren más que las organizaciones. En un entorno como este, el desafío ha pasado de ser el incremento de la actividad digital a ser la consecución de una coherencia interna.
02 — El dato como estándar, no como diferenciador
Las capacidades técnicas en torno al dato muestran una mayor madurez. Los procesos de recogida, almacenamiento e integración están cada vez más consolidados en las organizaciones. Pero disponer de infraestructura no implica necesariamente generar ventaja competitiva. La explotación estratégica del dato sigue siendo irregular. Muchas empresas han avanzado en visualización y reporting, pero son menos las que han integrado el análisis en su sistema de toma de decisiones de forma sistemática.
En este contexto, el dato deja de ser un elemento distintivo o una ventaja estratégica y pasa a ser un requisito básico. La diferencia competitiva no estará en tener información, sino en saber convertirla en criterio estratégico y capacidad de anticipación.
03 — Estrategia de marca frente a presión comercial
Se observa un aumento en la importancia otorgada al posicionamiento, la visibilidad y la construcción de marca, especialmente en un entorno condicionado por nuevos modelos de búsqueda y descubrimiento impulsados por la IA. Sin embargo, en la práctica presupuestaria y operativa, la orientación a resultados comerciales inmediatos sigue teniendo un peso determinante. Los canales digitales continúan utilizándose mayoritariamente con objetivos de captación y conversión.
Esto genera una tensión estructural entre dos horizontes temporales: el desarrollo de marca a medio y largo plazo y la exigencia de retorno en el corto plazo. La madurez estratégica llegará cuando ambas dimensiones estén integradas bajo un mismo marco de planificación.
04 — Crecimiento contenido de equipos y transformación progresiva
Los datos no confirman una sustitución del talento por tecnología. Los equipos de marketing digital no se reducen; en muchos casos crecen ligeramente o se mantienen estables. La IA está incorporándose como herramienta de apoyo, no como reemplazo estructural.
Sin embargo, la frecuencia de formación por parte de la empresa no aumenta al mismo ritmo que la complejidad tecnológica. La capacitación sigue siendo mayoritariamente anual o puntual, lo que indica que la adaptación organizativa es progresiva y no acelerada.
Más allá de los datos, se percibe también una tendencia creciente a la autoformación y al aprendizaje apoyado en asistentes inteligentes. Si bien esto es una buena noticia, demuestra ambición del equipo y puede enriquecer las capacidades individuales, sin un marco común definido por la organización existe el riesgo de generar enfoques dispersos y procesos poco alineados. Existe, por tanto, una brecha entre el discurso sobre transformación y la velocidad real de los cambios internos, pero también el desafío de consolidar una evolución compartida y estratégica.
05 — 2026. Consolidación más que disrupción
Si algo caracteriza este momento es la búsqueda de equilibrio. Equilibrio en la inversión. Equilibrio en la priorización de canales. Equilibrio entre automatización y talento. Equilibrio entre ambición tecnológica y capacidad organizativa.
La digitalización ya no es un proyecto diferenciado; forma parte del entorno competitivo habitual. En este escenario, la ventaja no vendrá de adoptar más herramientas, sino de integrar mejor estrategia, datos, personas y tecnología bajo una lógica común. La transformación digital en el B2B ya no depende tanto de la intención como de la capacidad de alineación interna.
Las organizaciones que logren traducir actividad en estructura y tecnología en modelo operativo estarán mejor posicionadas para competir en un entorno donde la inteligencia —humana y artificial— será un factor central.
Una visión
sobre el uso
de la IA en B2B
Del ajuste estratégico a la inteligencia aplicada
Si 2026 ha sido un año de ajuste y consolidación, la pregunta inevitable es la siguiente: ¿qué ocurre cuando a este ecosistema —más activo, más estructurado en datos y con equipos en refuerzo— se le añade una capa de inteligencia artificial capaz de automatizar decisiones, personalizar a escala y ejecutar procesos complejos?
Adopción
y madurez
¿Tienen las empresas B2B herramientas y soluciones integradas?
La IA está en transición, pero el cambio no corre igual para todos
En 2026, más de la mitad de las empresas B2B encuestadas ya utiliza herramientas basadas en IA, ya sea de forma habitual (26,7%) o en fase piloto (27,2%). Sin embargo, solo una de cada cuatro la tiene plenamente integrada en su operativa de manera formal. El otro 75% de las organizaciones se divide entre quienes la están valorando activamente (30%) y quienes aún no la contemplan siquiera (16,1%).
Nivel de adopción de herramientas y soluciones de IA
¿Qué nivel de madurez tiene la IA en empresas B2B?
La integración transversal sigue siendo excepcional
Aunque más de la mitad de las empresas declara utilizar herramientas de IA, la integración transversal sigue siendo minoritaria. Solo en torno al 5% de las organizaciones, independientemente de su tamaño, considera que la IA está plenamente integrada en su modelo operativo.
Percepción de nivel de madurez de la IA — escala 1–4 (1 = exploración / 4 = integrada transversalmente)
¿Qué tipo de tecnologías y herramientas utilizan las empresas B2B?
La IA se utiliza, pero no toda la IA se utiliza igual
Entre las empresas que ya han adoptado herramientas de IA, el uso muestra una clara concentración en soluciones accesibles y de rápida implementación. Los modelos generativos (texto, imagen, vídeo) se posicionan entre las tecnologías más extendidas, lo que refleja una adopción preferente de herramientas visibles, intuitivas y con impacto inmediato en productividad.
¿Cómo se gestiona el uso de la IA?
Uso extendido, gobernanza en construcción
Entre las empresas que ya han incorporado IA, el modelo de gestión muestra un escenario todavía en construcción. Aunque una parte afirma contar con marcos formales de gobernanza —con roles definidos, criterios éticos y protocolos de control— este enfoque aún no es mayoritario.
Áreas y tareas
de aplicación
¿En qué áreas del negocio se está aplicando la IA actualmente?
La IA se implanta primero en las áreas más digitalizadas
Entre las empresas que ya utilizan IA, su aplicación se concentra principalmente en marketing y comunicación, seguida de ventas y CRM. El hecho de que estas áreas encabecen la adopción apunta a un uso orientado a generación de contenidos, automatización comercial, segmentación y optimización de la relación con clientes.
¿Cuánto apoya la IA a los procesos de la empresa?
Adoptar no es transformar: la IA aún no sostiene el negocio
Entre las empresas que ya han incorporado IA, el grado de integración en los procesos de negocio sigue siendo limitado. La mayoría afirma que la IA interviene en una proporción reducida de sus operaciones —en muchos casos, menos de una cuarta parte— y solo una minoría supera el 50% de integración operativa.
¿En qué tipo de tareas utilizamos la IA como asistente?
La IA se dedica a la eficiencia, no a la toma de decisiones
La aplicación más extendida de la IA se concentra en la generación y revisión de contenidos, muy por encima del resto de usos. A cierta distancia aparecen la automatización de procesos internos y el análisis avanzado de datos, mientras que funciones como la personalización avanzada, la asistencia interna o la detección de anomalías tienen una presencia más limitada.
Impacto
y resultados
¿Cómo perciben las empresas B2B el impacto de la IA?
Avances claros, transformación aún incipiente
La percepción del impacto de la IA se concentra principalmente en niveles intermedios–altos. La brecha entre optimizar y transformar sigue siendo el gran punto de inflexión.
¿A qué les ayuda la inteligencia artificial?
Eficiencia clara, impacto estratégico difícil de cuantificar
Si analizamos la percepción del impacto de la IA por áreas, encontramos que la mejora operativa es el principal beneficio apreciado. La mayor eficiencia y ahorro de tiempo lideran claramente, seguidos de mejoras en la calidad y en la toma de decisiones basada en datos.
¿Se considera rentable su adopción?
Rentabilidad positiva, pero aún contenida
La valoración de la rentabilidad de las iniciativas de IA se concentra claramente en niveles intermedios. La mayoría de las empresas sitúa su rentabilidad en los niveles 2 (41,9%) o 3 (35,9%), lo que indica que perciben retorno, pero todavía no es extraordinario. La IA ya no es una promesa sin retorno, pero tampoco es —en la gran mayoría de empresas, y todavía— una fuente masiva de ventaja económica diferencial. Está en fase de validación económica sostenida.
Retos y
perspectivas
¿Qué objetivos persiguen con su implementación?
Ambición operativa, indefinición estratégica
El principal objetivo de las empresas en relación con la IA es integrarla en procesos clave (32,26%), lo que refleja una voluntad clara de pasar de la experimentación a la aplicación práctica. Un porcentaje prácticamente igual, en cambio, declara no tener planes definidos (31,34%), lo que revela una tensión evidente entre intención y dirección estratégica.
¿Qué retos identifican las empresas a la hora de implementar IA?
El reto es humano antes que tecnológico
Las principales barreras no son tecnológicas, sino organizativas. La falta de conocimiento interno (21,43%) lidera el ranking, seguida a cierta distancia de la resistencia cultural o el miedo al cambio (15,68%) y la dificultad técnica o de integración (15,53%). Este patrón es coherente con todo lo analizado hasta ahora: la tecnología está disponible, pero la capacidad interna para adoptarla, integrarla y gestionarla de forma eficaz no siempre acompaña.
La IA como
realidad, no
como disrupción
01 — IA sí, ¿pero cuánto?
La IA está presente en más de la mitad del tejido empresarial B2B. No hablamos de una tecnología experimental ni marginal. Pero su penetración sigue siendo parcial: se utiliza, se prueba y se amplía… aunque rara vez se integra de forma transversal en el modelo operativo. Usar la IA ya no marca una diferencia competitiva, pero la forma en la que se incorpore en procesos clave, toma de decisiones y arquitectura organizativa sí puede serlo.
02 — Una integración desigual y escalonada
La madurez no es homogénea. El tamaño empresarial marca claramente el ritmo. Las empresas pequeñas evalúan y valoran. Las medianas experimentan y estructuran. Las grandes consolidan y amplían. No estamos ante una transformación lineal, sino ante una curva de adopción condicionada por recursos, complejidad organizativa y capacidad de gobernanza. La herramienta se ha democratizado; su impacto, todavía no.
03 — Optimización visible, transformación pendiente
La IA está optimizando el front office antes que transformar el core. Marketing, contenido y ventas lideran su aplicación. Producción, operaciones y funciones estructurales avanzan más lentamente. Esto revela un patrón claro: la adopción se orienta primero hacia la eficiencia visible y la mejora de tareas. La IA acelera lo que ya está digitalizado, pero aún no redefine aquello que exige un rediseño profundo de procesos y estructuras.
04 — Impacto real… pero mayoritariamente incremental
Las empresas perciben mejoras claras en eficiencia, calidad y apoyo a la toma de decisiones. Se reconoce la rentabilidad de la IA, pero principalmente en niveles intermedios. El impacto transformador sigue siendo minoritario. La brecha entre optimizar y transformar no se ha cerrado. A ello se suma un reto transversal: medir el impacto de forma objetiva y estratégica. Sin trazabilidad clara entre uso de IA y resultados financieros o competitivos, la prudencia se impone a la hora de considerar las ventajas de la IA. La mejora operativa se ve; la transformación estructural, en cambio, exige métricas más sofisticadas.
05 — Una barrera organizativa, que no tecnológica
Las principales fricciones no están en la tecnología ni en el acceso a herramientas. Están en el conocimiento interno, la cultura organizativa y el liderazgo estratégico. La IA no se ve frenada por falta de capacidad técnica, sino por la capacidad de las organizaciones para estructurar procesos, definir marcos de gobernanza y convertir la experimentación en ventaja competitiva sostenible.
06 — Una fase de consolidación, no de disrupción
El B2B no se encuentra en una fase de ruptura radical impulsada por la IA. Se encuentra en una etapa de aprendizaje —acelerado, eso sí— y de consolidación progresiva. La inteligencia artificial ya mejora el negocio, pero todavía no lo redefine. El salto competitivo no dependerá de incorporar más herramientas, sino de integrar la inteligencia de forma estructural, medible y estratégica. La IA no es el final del proceso de transformación digital, es el punto en el que la transformación empieza a exigir madurez real.
IA en el eCommerce
¿Cuál es el siguiente paso tras la adopción?
La inteligencia artificial ya está ampliamente integrada en el eCommerce. Los minoristas con aplicación propia son los líderes en adopción (67%), seguidos por los vendedores transfronterizos (64%), las grandes empresas (63%) y los B2B/distribuidores/dropshippers (61%).
01 — Tecnologías emergentes con mayor potencial
Entre las funciones más demandadas por los compradores destacan:
- Prueba virtual (77%)
- Recomendaciones de producto impulsadas por IA (44%)
- Actualizaciones de inventario en tiempo real (43%)
- Paneles de pedidos personalizados (32%)
- Realidad aumentada para visualizar productos (32%)
- Pedidos automáticos (31%)
- Suscripciones a productos (29%)
- Compra por voz (25%)
02 — ¿Para qué usan los retailers la IA hoy?
Principales usos declarados:
- Herramientas de IA incluidas en soluciones de terceros
- Producción de contenido
- Atención al cliente
- Personalización de la web o app
- Analítica e informes
03 — El papel clave de los marketplaces en el B2B
- 56% de los minoristas B2B ya utiliza marketplaces para ampliar visibilidad y captar más clientes.
- 75% espera que sus ventas en marketplaces aumenten de aquí a 2030.
- 45% analiza mensualmente la oferta de sus competidores en estos canales.
04 — Pensar sin fronteras
La venta internacional ya es una práctica común entre muchos minoristas B2B. Sin embargo, quienes aún no han dado el salto citan como principales barreras:
- Costes de entrega elevados (44%)
- Devoluciones caras (37%)
- Complejidad aduanera (32%)
05 — La experiencia de compra más allá del pago
La experiencia del cliente en eCommerce B2B no termina en el momento del pago. Los elementos logísticos posteriores —especialmente la entrega y las devoluciones— son decisivos para impulsar ventas y fidelización. Los datos lo confirman:
- 87% de los minoristas afirma que ofrecer entregas o devoluciones gratuitas incrementa sus ventas.
- 56% considera que contar con puntos de entrega y recogida fuera del hogar es clave para asegurar ventas, mejorar la conveniencia para el cliente y fomentar la fidelidad.
En resumen, la postventa es un componente estratégico del eCommerce B2B, y optimizarla se traduce directamente en más conversiones y clientes recurrentes.
Próximos eventos
ToBeInB2B continúa su recorrido con nuevos encuentros. Una serie de eventos pensados para compartir aprendizajes, datos e insights clave sobre la evolución del sector B2B. Si no puedes asistir de forma presencial, podrás asistir también a la versión online.